CÓMO TOMARLO? Nuestra recomendación es empezar con 100 ml al día, idealmente en la noche, después de tu última comida. Como cada organismo es diferente, empieza poco a poco y observa cómo te sientes. Puedes aumentar gradualmente la cantidad hasta 200 ml, según cómo responda tu cuerpo. Al comenzar a consumir alimentos fermentados puedes notar cambios en tu digestión, como mayor movimiento intestinal o gases. Por eso recomendamos darle tiempo a tu cuerpo y encontrar la cantidad que mejor te funcione. No necesitas tomar más porque sí: escucha tu cuerpo y encuentra tu medida.